Hoy el comprador que tengo dentro ha salido a pasear y se ha dado algún que otro caprichito. El balance ha sido moderado: unos vaqueros, un libro acerca del cerebro (ya van siete este año) y un regalo de cumpleaños. Todos igual de innecesarios. Ahora bien, por menos de 50 euros he comprado una sensación de bienestar con una duración aproximada de diez minutos (cronometrado). ¿Y qué tiene esto de malo?

Mi sociedad es capitalista. Las modas cambian tan rápido que estar a la ultima sale por un ojo de la cara y el consumo se vuelve ilimitado. Mientras tanto, el marketing juega al Parchís con mis emociones en periódicos, carteles o en Youtube (que decir de la publicidad inteligente de Google). A veces pienso si el entretenimiento existe realmente o tan solo es una estrategia más para secuestrar mi atención y venderme algo. ¿Y que tiene esto de malo?

Me encanta no tener que esperar un mes hasta ver el siguiente capítulo de la serie de turno o no tener que amoldarme a los horarios de un programa de radio o televisión. Y que decir de no hacer cola en el centro de salud para pedir cita en el médico o el contactless de las tarjetas de crédito (sobre todo si la compra no supera los 20€). Así es la vida hoy en día. Soy adicto al corto plazo. ¿Y que tiene esto de malo?

¿Que qué tiene de malo? Poder tenerlo todo ya hace que no tengamos tiempo a ver y cambiar el problema: la ignorancia. La ignorancia de un adicto que no se da cuenta de su adicción, la ignorancia de no ver que estamos enganchados al corto plazo, la ignorancia de no admitir que muchas veces rechazamos las cosas por tener que esperar. Lo queremos todo y lo queremos  ya. Por eso no vemos que el tiempo que ahorramos con el cortoplacismo, honestamente, nos sobra. No sabemos qué hacer con él. Terminamos aburridos, invirtiendo ese tiempo en ver un video de Youtube donde saldrán esos anuncios inteligentes que nos invitan a irnos de compras, a buscar diez minutos de bienestar. Y vuelta a empezar. Solo nos queda, para colmo y para terminar, echar la culpa de todo a nuestra sociedad capitalista.

Me gustaría hablar de saborear los momentos o de cómo revertir el corto plazo, pero he de terminar aquí. ¿Por qué? Porque si alargo mucho esta reflexión, probablemente, la adicción al cortoplacismo del lector le lleve a no leer este post y me parece importante que lo haga. Aunque sigamos en la ignorancia, como mínimo, espero que seamos un poco más conscientes.

Watch Dragon ball super